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ASSOCIACIÓ DE PARES SEPARATS DE LES COMARQUES GIRONINES

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02/07/2008
La directiva de la vergüenza Plataforma feminista por la custodia compartida

Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres.



POLÍTICAS PÚBLICAS PARA LA IGUALDAD.



Artículo 14. Criterios generales de actuación de los Poderes Públicos.



A los fines de esta Ley, serán criterios generales de actuación de los Poderes Públicos:





1. El compromiso con la efectividad del derecho constitucional de igualdad entre mujeres y hombres.



8. El establecimiento de medidas que aseguren la conciliación del trabajo y de la vida personal y familiar de las mujeres y los hombres, así como el fomento de la corresponsabilidad en las labores domésticas y en la atención a la familia.





La directiva de la vergüenza Plataforma feminista por la custodia compartida



http://www.diariodeleon.es/se_opinion/noticia.jsp?CAT=108&TEXTO=6951360



Martes, 1 de Julio de 2008



ÁSSUN PÉREZ AICART EDUARDO SILVA BAFALUY



«A LA MUJER se la ayuda no haciéndola una víctima, sino haciéndola independiente». Ésta es una de las bases del feminismo. Parece ser que en este país las mujeres no podemo s hacer nada por nosotras mismas, y necesitamos listas de paridad y protección continuas. Por el simple hecho de ser mujeres, somos débiles y frágiles.

La ley de violencia de género se basa en el dogma de que el hombre es más malo por naturaleza, y por tanto, merece más castigo por un delito igual al cometido por una mujer. También se basa en el hecho de que el hombre maltrata con más habitualidad que la mujer. ¿Qué pasaría si aplicásemos estas ideas a otros supuestos? Supongamos que en un atentado terrorista participan un vasco y un andaluz, ¿podríamos aplicar una pena mayor al vasco por el hecho de que históricamente haya habido más etarras vascos? Y eso por no mencionar una mayor pena a los musulmanes. ¿Y los alemanes, son más nazis que el resto de europeos? Nadie se atrevería jamás a hacer leyes basándose en prejuicios de ése tipo. Jamás. Las mujeres con honor no queremos ser cómplices de semejante crueldad y manifestación de odio. No digan que lo hacen por nosotras, nos humilla. Búsquense otra excusa, pero no utilicen nuestra imagen para marginar a un sector de la población en nuestro nombre.

En el momento en el que la presunción de inocencia es vulnerada, no hay excusa que valga. Es completamente inaceptable que la palabra de una mujer, por el mero hecho de serlo, sirva para arrestar una persona. ¿En qué mundo vivimos? Esto sería igual que aceptar que, según algunas tradiciones culturales de otros países, la palabra de un hombre, por el mero hecho de serlo, tenga mayor validez que la de una mujer. Nuestra constitución dice claramente que no podemos hacer diferencias por razones de sexo, entre otras. ¿Cómo puede ser que la constitución, nuestra carta magna, sobre la que se basan las leyes, manifieste algo claro y alto, y aceptemos al mismo tiempo una ley que la contradiga? Y el problema no acaba aquí. Es que, además, sigue habiendo mujeres víctimas de la violencia doméstica. Mientras las denuncias aumentan, disminuye la atención a aquellas personas que realmente necesitan ayuda. ¿Por qué hay sectores que se tapan los ojos y que no aceptan ninguna crítica de la ley? ¿Por qué no quieren aceptar que desde diferentes voces se han alzado críticas, que bien utilizadas podrían mejorar la ley? Porque lo que no se puede negar es que sigue habiendo víctimas. ¿Es que acaso creen que por criticar una ley estamos negando la evidencia de que a las mujeres se las sigue maltratando? ¿O es que son tan soberbios que no quieren escuchar y recapacitar?

El feminismo no se forja a través de pisotear a los hombres o de dar una vuelta a la tortilla. El feminismo busca una sociedad igualitaria, donde los prejuicios basados en el género desaparezcan. Siempre ha habido prejuicios sobre las mujeres, pero también los hay, y muchos, sobre los hombres. No caigamos en la trampa de la guerra de sexos. Sería ridículo. Deberíamos ser capaces de dejar atrás los errores y abusos de nuestros antepasados y mirar adelante con ánimo, alegría y objetividad. Forjar entre todos una sociedad a la que valga la pena traer a nuestros hijos sin temores.

EL 18 DE JUNIO fue el día de la vergüenza. Los votos de los europarlamentarios de ultraderecha, de derechas y del Partido Socialista aprobaron la directiva de la vergüenza. Una legislación que abre la veda a la caza del inmigrante y que aleja a Europa de la Declaración Universal de Derechos Humanos y la acerca al modelo del Guantánamo de Bush.

Con esta directiva de la vergüenza miles de trabajadores inmigrantes podrán ser encerrados hasta 18 meses simplemente por no tener los papeles en regla. A la cárcel por una simple infracción administrativa (porque cárceles son realmente los Centros de Internamiento de Extranjeros, CIEs, y porque la directiva contempla que cuando se cubra su capacidad podrá enviárseles directamente a prisiones).

También se convierte en papel mojado la Declaración Universal de Derechos del Niño cuando éste es inmigrante. La directiva permite retener igualmente a menores de edad no acompañados.

Se llega a límites absurdos utilizando términos como «persona ilegal» (hasta ahora creíamos que ilegales podían ser las acciones, pero jamás las personas).

Tenemos la memoria de los peces, para qué recordar que nuestros abuelos fueron emigrantes, que nadie le pidió visado ni papeles a Cristóbal Colón, ni a los colonos del Mayflower, ni a los ingleses en la India, ni a los franceses en Argelia, ni a los italianos en argentina, ni a tantos europeos, tantos españoles, que huyeron de las guerras o del hambre y fueron acogidos en los países más diversos.

Esta directiva de la vergüenza es el último ladrillo de la Europa Fortaleza que están diseñando las élites políticas y económicas, vulnera los derechos fundamentales, estigmatiza a los trabajadores inmigrantes, ignora la naturaleza y origen de los fenómenos migratorios y fomenta el sentimiento de inseguridad, la xenofobia, el racismo y la insolidaridad. Es el proyecto de sociedad esclavista y militarizada que nos propone la globalización capitalista.

Es necesario recordar que hace pocas semanas asistimos también a la escenificación en la reunión mundial de la FAO de la insolidaridad de los países ricos ante la crisis alimentaria. La subida de los precios de los alimentos básicos en los países del tercer mundo está provocada por las transnacionales de la agroalimentación, los agrocombustibles y la especulación financiera, es decir, por el primer mundo. Nuestras multinacionales se enriquecen con el hambre en continentes enteros como África.

De esos continentes vienen los emigrantes («el hambre viene, el hombre se va...»), para detenerlos Europa levanta muros y directivas de la vergüenza. Muros que abre (cuando hacen falta como mano de obra en los plásticos de la fresa o en la construcción) y cierra a su antojo.

Como escribe el filósofo Carlos Fernández Liria: «Los habitantes del primer mundo podemos tener la conciencia tranquila porque las estructuras económicas sobre las que se asienta nuestro privilegiado mundo matan por nosotros más allá de nuestras fronteras, sin necesidad de que nosotros mismos tengamos que mancharnos las manos de sangre... Se trata de un nuevo racismo, de un racismo tan devastador que ha encerrado en campos de concentración al 80% de la población mundial. Las alambradas son nuestras leyes de extranjería. Los planes de ajuste del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, la nueva solución final».





Un juicio por malos tratos acaba con una denuncia a la víctima por mentir



http://www.diariodeavisos.com/diariodeavisos/content/209790/



La Fiscal acusó a la mujer de "falso testimonio" por cambiar su declaración y decir que exageró



Maria Fresno Santa Cruz



La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife celebró ayer un juicio contra Francisco Javier L.T. por un intento de homicidio a su ex mujer Carolina M.R.P. que terminó con una denuncia por parte de la Fiscalía a la víctima por un delito de "falso testimonio", ya que ésta cambió radicalmente su versión de los hechos alegando que "se había visto presionada por el Ministerio Fiscal para exagerar y dramatizar los hechos" durante la fase de instrucción del caso.

Todo ocurrió, según el escrito de la Fiscalía, el 8 de mayo de 2003 sobre las 21.30 horas en el domicilio de Carolina M.R.P. en Tacoronte. El procesado, separado de su esposa, se había trasladado desde Tarragona, donde residía, hasta la Isla con la intención de ver a la hija que ambos tienen en común. Estando la menor en su habitación viendo una película de video, el procesado inició una discusión con su esposa por querer conocer si ésta había mantenido una relación sentimental con un compañero de trabajo. Presidido por el ánimo de acabar con su vida, la cogió por el cuello y la tiró al suelo provocando la pérdida parcial del conocimiento".

No obstante, la víctima "pudo liberar una de sus manos y presionar fuertemente los testículos del procesado, quien disminuyó la intensidad de la presión en el cuello". En ese momento, la niña se acercó a la habitación donde estaban ambos y pidió a su madre ir al baño, "momento en el que ésta y su hija pudieron huir encerrándose en la habitación principal del domicilio donde estuvieron unas dos horas, mientras el procesado les requería para que abrieran la puerta. Asimismo, el acusado había cortado la línea telefónica, pero la víctima pudo alertar a un vecino que llamó a la Policía".

Cuando los agentes llegaron al domicilio, "se encontraron a Francisco Javier L.T. en la escalera interior desde donde se les abalanzó, iniciándose un forcejeo llegando incluso a sujetar a uno de los Policías y ponerle un bolígrafo en el cuello. Una vez reducido el acusado, uno de los agentes subió a la habitación donde se encontraba la mujer con su hija. "Ambas se habían hecho pis y se encontraban aterrorizadas", según declararon ayer los dos policías, que afirmaron que el acusado se encontraba "fuera de sí y muy agresivo".

Como consecuencia de "la violencia ejercida por el procesado, Carolina M.R.P. resultó con heridas en la oreja izquierda, señales de haber sido objeto de estrangulamiento en la región cervical, así como varios hematomas y erosiones". Por todo esto, el Ministerio Fiscal pidió ayer para el procesado una pena de 8 años de prisión por un delito de homicidio en grado de tentativa, así como la prohibición de acercarse a Carolina M.R.P. por tiempo de cinco años; y dos años de cárcel por un delito de atentado a agentes de la autoridad. La defensa, por su parte pidió la libre absolución con la eximente incompleta de obcecación y arrebato y la atenuante de dilaciones indebidas.

Se da la circunstancia, además, de que tanto el procesado como la víctima, ambos de 43 años, y ella de profesión visitadora médico, son expertos en artes marciales y mantienen, a pesar de los hechos, "una relación correcta, cumpliendo con el régimen de visitas de la menor", señaló la defensa.

Durante su testimonio, Carolina M.R.P., que podía haberse acogido a su derecho a no declarar, se desdijo de lo que había declarado inicialmente ante la Policía y el Juzgado de Instrucción y reconoció que había "exagerado y dramatizado" los hechos porque así se lo había recomendado el Fiscal "para que mi marido, que está enfermo, fuera a un Hospital y no a la cárcel". "Discutimos fuertemente", manifestó, "pero en ningún momento temí por mi vida". Afirmó que entonces llamó a la policía porque "temía que Francisco atentara contra sí mismo y en cambio la policía lo tiró en el suelo y lo maniataron tratándolo como a un delincuente y no como a un enfermo".

También negó que la discusión durara dos horas, que la agarrara por el cuello, tal y como determinan las pruebas forenses, y que la amenazara diciéndole que de "la cárcel se sale, pero del cementerio no". "Estos son cosas que se dicen en una pelea. Yo también me defendí, de hecho le di dos puñetazos que le rompí las gafas", apuntó. "Estoy aquí porque de una simple pelea doméstica esto se ha salido de madre".

Carolina M.R.P. también restó importancia a una denuncia por malos tratos que presentó en octubre de 2002, alegando que el acusado "estaba muy nervioso porque fue en el momento de la separación". Como consecuencia de esta declaración, la Fiscal acusó a Carolina M.R.P. de "faltar a la verdad, ya que no se puede denunciar un intento de homicidio y después venir y decir que estuvo presionada, máxime cuando el acusado ha estado en prisión provisional por estos hechos" y señaló que la versión ofrecida ayer por la víctima "no es creíble" en ninguno de los términos ya que tanto la versión de los policías como la de los médicos forenses coinciden con su testimonio inicial.

Por su parte, la defensa alegó que lo que ocurrió aquel 8 de mayo de 2003 "no va más allá de una discusión en el ámbito familiar y en absoluto se enmarca en un intento de homicidio". "Muchas veces", indicó, "para proteger a la víctima se exageran las cosas y en ese año estaba de moda la violencia de género". A esto, el Magistrado de la Sección Segunda corrigió al letrado manifestando que "la violencia doméstica no es una moda sino una lacra social".











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